sábado, 18 de julio de 2009

"La Puta", "La Superada" y "La Víctima".

Tres formas tan distintas de ver todo; tenemos la "no convencional", la "convencional" y la "romántica". A fin de cuentas todas están dentro de la norma de una forma u otra, a fin de cuentas nada escapa ya al populismo y sensasionalismo barato ni la moda de "lo prohibido" y la "lucha contra el poder", como si los que lo dicen pudieran hacerlo. Bueno quizás se puedan permitir el lujo de intentarlo. Yo mientras intentaré consolidar las tres partes, no formando parte de ningún grupo, ni de nada que tenga etiquetas, porque ya bastantes pondrán en la calle de la mala educación. Supongo que cada individuo está a solas consigo mismo y es ahí donde se da cuenta de su yo, sin respaldarse en ningún movimiento que le venga al pelo.
En fin, yo no espero ser nadie, simplemente escribo lo que me da la gana porque me da la gana, pasando de la gente (aunque no de las personas) que juegan a salvar el mundo y se gastan dinero y tiempo intentando convencer a los demás y a sí mismos de lo buenas personas que son y lo recta que es su moral. ¡Pequeñas/os dictadoras/es disfrazados de "normalidad aceptada"! Qué cada uno haga lo que quiera, pero nunca me pondría una máscara más simple y tan deshonesta con la realidad enfocada a una moral tradicional basada en la religión.
Pasen y vean el circo de la vida, pero no se queden con ninguna atracción, aunque se que no lo harán porque en el fondo creo que la curiosidad es universal y acaba matando al gato:







Cuestión de sutileza.

¡Marionetas! ¡Putas marionetas! Inmóviles, objeto de cientos de metáforas, simplemente esperando que alguien mueva sus hilos para deslizarse al compás que cualquier mano le marque. Te miran con sus horribles caras de infancia rota por el tiempo y rozándo lo siniestro, lo oscuro, te muestran todo un recorrido vital. Yo tengo a Mozart, sí es cierto, tengo una marioneta que es el vivo retraro de Mozart, lo cojo, lo muevo, lo hago bailar canciones ridículas, de hecho es tan antigua que pertecene al tópico: manos cuasicerradas, boca sonriente, miembros de porcelana...Alguna que otra vez he simulado que se "tocaba una paja" y nos hemos reido a carcajadas. ¿Que diría el genio de la música ante tal banalidad? Es tan banal que directamente no diría nada. ¿Que está pasando? ¿Qué metáfora romántica ha establecido el papel de las marionetas con su connotación negativa? Esa marioneta se ha vendido porque es Mozart, él es el que mueve los hilos, cuando juego con ella es ella la que en realidad tiene sus hilos colocados de cierta manera y me está determinando a moverlos de cierta forma. ¿Por qué no tenemos en cuenta formas mas sutiles de manipulación? ¿Por qué no asumimos que formamos parte del capitalismo? Otra vez las marionetas han servido de metáfora... ¡Putas Marionetas! ¿Qué hariamos sin ellas?