martes, 21 de julio de 2009

Estigia


Estigia presidía sobre una fuente de Arcadia cuyo curso terminaba en el infierno. Hesíodo afirma que era la mayor y más respetada de las oceánides. Tuvo cuatro hijos con Palas: Niké, Cratos, Bía y Zelo. A esta lista Higino añade al monstruo Escila. Otros autores, como Apolodoro, incluso consideran a Perséfone hija de Estigia con Zeus, en lugar de considerarla hija de Deméter, y afirmando que siempre fue la diosa del inframundo. Pausanias afirma que también fue madre de Equidna con Peiras.
Durante la Titanomaquia (o guerra de los olímpicos con los titanes) Estigia siguió el consejo de su padre y fue la primera entre los inmortales en ofrecer su ayuda a Zeus. Como recompensa, éste la colmó de honores, recibió a sus hijos en su séquito e hizo que su nombre fuera sagrado, prestando por él los dioses sus más solemnes juramentos. Cuando un dios prestaba juramento en su nombre, Iris llenaba una copa de oro con su agua. Quien abjurase bebía esta agua, perdiendo la voz y la respiración durante un Gran Año, es decir, nueve años, y era excluido otros nueve de las reuniones y banquetes de los dioses.
El propio Zeus juró dar a Sémele lo que ella le pidiese y así fue obligado a mostrarse en todo su esplendor, provocando los rayos que desprendía su irremediable muerte. Helios también juró a Faetón lo que quisiera, y éste pidió conducir su carro, lo que a la postre terminaría con su vida. Se decía que los Alóadas rompieron un juramente prestado por Estigia y tuvieron que aceptar un castigo ejemplar: permanecer unidos por la espalda para siempre, en el viento y las tinieblas.
La leyenda también cuenta que el Estigia volvía invulnerable cualquier parte del cuerpo que se sumergía en él. Así, Tetis bañó a su hijo Aquiles en el río y éste logró la invulnerabilidad, a excepción del talón por el que su madre lo sujetó al sumergirlo y que se convirtió así en su único punto vulnerable.
Como río, el Estigia constituía el límite entre la tierra y el mundo de los muertos, el Hades, al que circundaba nueve veces. El Estigia, el Flegetonte, el Aqueronte y el Cocito convergían en su centro formando una gran ciénaga. Popularmente se cree que el Estigia podía cruzarse en una barca guiada a veces por Caronte y a veces por Flegias, pero la mayoría de las fuentes clásicas afirman que el primero porteaba el Aqueronte y el segundo el Flegetonte.
“Lo que los filósofos dicen acerca de la realidad es con frecuencia tan decepcionante como el letrero que pende a veces sobre la puerta del almacén de un chamarilero: “Aquí se plancha”. Y claro, cuando uno va para que le planchen, se lleva un chasco, pues el letrero era una cosa más entre las que estaban en venta.”

Sören Kierkegaard.

Michael Jackson


Nuestro momento vive una crisis de sentido. Asistimos a un oscurecimiento de la significatividad de la realidad. Sabemos mucho de las cosas a mano y poco del sentido de las mismas. Estamos rodeados de más y más cachivaches que manejamos con facilidad y no sabemos cómo manejar la vida o para qué sirve, en definitiva, tal cúmulo de instrumentos. Vivimos la sobreabundancia de lo instrumental hasta anegarnos en la funcionalidad y desconocer para qué vivimos. En este momento de la globalización neoliberal, cuando avanza imparable la homogenización planetaria, funcional, del saber tecnocientífico y de la producción del mercado, nos describimos en un momento cultural propicio al mito.Hay mitos que nos llegan desde las artes, desde la música, etc. Ya dijo Pío Baroja que "la música es una arte que está fuera de los límites de la razón", pero aunque el arte no se pueda medir bajo ésta, ella se mantiene desde fuera dejando margen, evocando al recuerdo, a experiencias, y a saber distinguir cuando una sensación deja huella.
El recuerdo es tan importante que conforma a las personas. El recuerdo es lo que mantiene vivo a nuestro personaje y a tantos otros de la historia y el recuerdo es también el que lo crucifica desde millares de fotos, pósters, camisetas, discos, videos, postales, retratos, revistas, libros, giras turísticas, cd´s, frases, testimonios, fantasmas todos de la sociedad capitalista que no sabe depositar sus mitos en la sobriedad de la memoria.

Algo de "realidad"...

"Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo".

"Cínico: un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada".

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo".

"Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre siento que debo estar equivocado".

"Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista".

Oscar Wilde.

sábado, 18 de julio de 2009

Algo para compartir...

Espero que disfruten el link, es una entrevista completa a Johny Deep, no tiene desperdicio, rey de las máscaras dónde los haya:

http://www.youtube.com/watch?v=DJuqdw0p7yg
http://www.youtube.com/watch?v=SZLr0H_2ZqM
http://www.youtube.com/watch?v=vMl66gPpId4
http://www.youtube.com/watch?v=vMl66gPpId4

"La Puta", "La Superada" y "La Víctima".

Tres formas tan distintas de ver todo; tenemos la "no convencional", la "convencional" y la "romántica". A fin de cuentas todas están dentro de la norma de una forma u otra, a fin de cuentas nada escapa ya al populismo y sensasionalismo barato ni la moda de "lo prohibido" y la "lucha contra el poder", como si los que lo dicen pudieran hacerlo. Bueno quizás se puedan permitir el lujo de intentarlo. Yo mientras intentaré consolidar las tres partes, no formando parte de ningún grupo, ni de nada que tenga etiquetas, porque ya bastantes pondrán en la calle de la mala educación. Supongo que cada individuo está a solas consigo mismo y es ahí donde se da cuenta de su yo, sin respaldarse en ningún movimiento que le venga al pelo.
En fin, yo no espero ser nadie, simplemente escribo lo que me da la gana porque me da la gana, pasando de la gente (aunque no de las personas) que juegan a salvar el mundo y se gastan dinero y tiempo intentando convencer a los demás y a sí mismos de lo buenas personas que son y lo recta que es su moral. ¡Pequeñas/os dictadoras/es disfrazados de "normalidad aceptada"! Qué cada uno haga lo que quiera, pero nunca me pondría una máscara más simple y tan deshonesta con la realidad enfocada a una moral tradicional basada en la religión.
Pasen y vean el circo de la vida, pero no se queden con ninguna atracción, aunque se que no lo harán porque en el fondo creo que la curiosidad es universal y acaba matando al gato:







Cuestión de sutileza.

¡Marionetas! ¡Putas marionetas! Inmóviles, objeto de cientos de metáforas, simplemente esperando que alguien mueva sus hilos para deslizarse al compás que cualquier mano le marque. Te miran con sus horribles caras de infancia rota por el tiempo y rozándo lo siniestro, lo oscuro, te muestran todo un recorrido vital. Yo tengo a Mozart, sí es cierto, tengo una marioneta que es el vivo retraro de Mozart, lo cojo, lo muevo, lo hago bailar canciones ridículas, de hecho es tan antigua que pertecene al tópico: manos cuasicerradas, boca sonriente, miembros de porcelana...Alguna que otra vez he simulado que se "tocaba una paja" y nos hemos reido a carcajadas. ¿Que diría el genio de la música ante tal banalidad? Es tan banal que directamente no diría nada. ¿Que está pasando? ¿Qué metáfora romántica ha establecido el papel de las marionetas con su connotación negativa? Esa marioneta se ha vendido porque es Mozart, él es el que mueve los hilos, cuando juego con ella es ella la que en realidad tiene sus hilos colocados de cierta manera y me está determinando a moverlos de cierta forma. ¿Por qué no tenemos en cuenta formas mas sutiles de manipulación? ¿Por qué no asumimos que formamos parte del capitalismo? Otra vez las marionetas han servido de metáfora... ¡Putas Marionetas! ¿Qué hariamos sin ellas?